Want everything to be as before.

Want everything to be as before.

Este blog ha sido creado con el proposito de publicar mis escritos.

Sorry;

Chicas perdonenme, les prometo que hoy o mañana les subo el proximo capitulo. Lo que pasa esqe he estado super apretada de tiempo. El proximo mes son los quinceaños de una amiga & he andado qon bueltas qomprando bestido & accesorios, en fin..

Cuando menos lo pensé.

Capitulo OO3

 

Los dos se quedaron mirando fijamente tratando de encontrar algo en sus ojos que produjo en mi un sentimiento extraño, quizas... ¿celos? No, eso no debe de ser.
-Mucho gusto -susurró Anett.
-Mucho gusto -susurró Jake con la voz ahogada.
-Joseph quiero irme a mi casita.
-¿A tu casita? -pregunté confundido.
-Sí, donde me encontraste -dijo con una angelical sonrisa.
-Creo que ese no es un lugar muy seguro para vivir -opiné sonriendo.
-No tengo a donde ir -se justificó ella con nostalgia.
-Recuerda que me tienes a mi -dije acercandome a ella y hundiendola en mis brazos. En tan poco tiempo, en cuestion de horas en mi había surgido algo por extraño por Anett, algo dificil de explicar que despertaba en mi el deseo de ayudarla, de protegerla.
-Se puede quedar en mi casa Joe, no hay molestia, ya sabes, es una casa inmensa y yo solo -objetó Jake soltando un suspiro de tristeza. Pero sinceramente, la idea no me agradaba en nada.
-Sí, es buena idea, pero yo también tengo un departamento, no lo habita nadie y me sentiría más cómodo, puedes estar ahí todo el tiempo que quieras.
-No, Joseph, no hay necesidad de que hagas eso por mi, yo he vivido alrededor de cinco años sola. -objetó ella.
-No hay pretexto que valga -dije con una sonrisa-. Por favor.
-Acepta, Anett, tú me recuerdas a mi hermana y creo que debes acceder a lo que Joe te ofrece -mencionó mi amigo tratando de convencerla. Ella nos miró y con delicadeza empezó a mover su cabeza de arriba hacia abajo y viceversa. Era un sí.
-Perfecto -dije celebrando.
Algo me decía que no cometía un error al ayudar a Anett, al contrario, era algo de lo que nunca me arrepentiría. Quería ayudarla y lo iba a lograr.
-Anett.
-Mande.
-A Jake y a mi nos han invitado a una gran fiesta y sería bueno que fueras. Digo, sí quieres ir. -dije volteando a verla. Estabamos en mi Jeep rumbo a mi departamento.
-Joseph creo que no es buena idea, no creo que sea conveniente y no tengo ropa para ese tipo de.. -la interrumpí.
-No te preocupes por eso, Anett, estoy dispuesto a comprar todo lo que sea necesario. -sonreí- Es importante que salgas al mundo exterior, que conozcas lo que es la vida.
Ella sonrió, con la misma sonrisa que me había dedicado hace unos momentos.

******

Hoy es la dichosa fiesta, Anett había escogido el mejor vestido que pudiese haber existido. Era color negro con detalles plata. Verla bajar por las escaleras con ese vestido negro adherido a su anatomía provocó que mi cuerpo entrara en shock y se paralizara por completo. Jamás había visto esa belleza en una mujer y ella la poseía y hacía que todo el universo girara alrededor de ella; con su espalda descubierta y el cabello con ondas la cubría casi en su totalidad; y qué se podía decir del maquillaje, mejor uso no le pudo haber dado ya que sus ojos azulados resaltaban maravillosamente haciendo que luciera más bella de lo que ya era. En una sola palabra se veía: HERMOSA. No había otra palabra para describir lo que mis ojos veían.
-Te vez maravillosamente hermosa -la alagué todavía centrado en toda su belleza.
-No exageres -rió avergonzada; sus mejillas se tornaban de un color rosado- Tú también te vez muy guapo. Igual que tú Jake -agregó despues de algunos segundos.
-Sólo yo. Porque Jake luce horrible -corregí bromeando, haciendo que todos soltaran una carcajada.
-Andale vamonos -ordenó mi amigo.
Subimos los tres riendo a mi Jeep. Doce días habían pasado desde que había visto por primera vez a Anett y de esos días creo que este es el único día en el que la he visto verdaderamente feliz.
Nos paramos frente a la puerta del lugar donde sería la fiesta. Nos bajamos y le entregué las llaves al valet parking para que estacionara mi camioneta. La música se encontraba en un volumen demasiado alto para nuestros fragiles oidos, hasta el punto de hacerlos enojar, pero aún así reíamos de cualquier cosa que pasaba, bailabamos sin parar aunque me hubiera gustado haber bailado una canción solamente con Anett no pudo pasar, ya que, cuando se lo iba a pedir algo verdaderamente extraño pasó. Algo que nadie se lo esperaba.

//Narra Jake//

El ambiente estaba de lo mejor, me estaba divirtiendo a lo grande, tal como un niño de cinco años cuando va a una fiesta infantil. Nos habíamos agotado de bailar así que decidimos sentarnos y pedir algo de tomar para refrescarnos aunque sea un poco.
De repente una chica rubia se nos acercó y saludó a Joseph de manera "muy amable" para mis ojos.
-¿No me presentarás? -preguntó mirandonos con arrogancia a Anett y a mi. Esta chica no me estaba cayendo nada bien.
-Sí, claro. Jake ella es Kendra Marrinson. Kendra él es Jacob Johnson.
El rostro de Anett palideció, cambiando drasticamente, tenía su rostro estático, sin movimiento. Algo había pasado que la hizo ponerse así ¿Pero qué? Segundos despues, antes de que pudiera terminar de analizar su rostro estático por completo, salió de ahí, sin dar una sola explicación. Joe rapidamente fue tras de ella al igual que yo. Se encontraba sentada en el pasto abrazando sus frágiles piernas cubiertas por aquella tela negra, sus labios repetían algo que me dejó helado, algo que jamás imaginé que saldría de su boca, algo que nunca pensé que pasaría, algo que haría que todo cambiara a partir de ahora: El apodo que mi hermana solía decirme cuando estabamos juntos 'Jay'. En cuanto terminé de captar todo lo que pasaba a mi alrededor, caminé con sigilo hasta donde estaba ella, me senté a su lado y tomé su mano izquierda que descansaba sobre el pasto verdoso. Mi mejor se quedó parado sin comprender la situación por la que estabamos pasando.
-Any -susurré; ella volteó hacia mi con sus ojos cristalinos: estaba llorando.
-Jay -susurró; me abrazó de inmediato, mientras que yo acariciaba su cabello sedoso-. ¿Eres tú verdad?

 

 

_____________________________

Perdon por la tardanza, pero me formatearon la qompu el biernes porqe traía birus, la nobela la tenía en una libreta así qe por eso no ai problema, pero aparte de eso desde el biernes no tengo internet, asta ahorita llego el maldito internet & Esa es mi razon (:

 

Donde menos lo pensé.

Capitulo OO2

 

Se encontraba con una de sus manos sangrando y con la otra cubría la herida evitando que saliera más sangre. La chica se dió cuenta de que alguien la observaba y giró su rostro. Era ella. Era Anett, la chica que la noche pasada había estado a punto de arrollar.

-¿Anett? -pregunté en un susurro. Ella no contestó, parecía ser una chica tímida, atormentada-. ¿Te encuentras bien? -pregunté viendo su mano.
Ella tampoco contestó esta vez pero si miró su mano lastimada. Me acerqué para ver su mano y ella se alejó.
-No... no te acerques -pidió con esa voz tan dulce que recordaba.
-No te haré daño, solo quiero ver como está tu mano -ella lo pensó por un momento pero después asintió permitiendo ver su mano que se encontraba sangrando; en mi pantalón traía una pequeña botella de agua, la abrí y dejé caer un poco en su mano lastimada.
Pude notar claramente su piel extremadamente blanca, ella se estremeció un poco por el contacto del agua helada contra su piel. Su mano se limpió y posé mi pañuelo en su mano, ella dió un par de quejidos pero leves.
-Gracias -dijo ahora en un tono más alto.

Y como había dicho anteriormente sentía una necesidad de protegerla, de brindarle mi ayuda a como fuera posible.

-Vamos a mi casa -susurré.
-No... no puedo -negó rapidamente-. No... no.
-Andale. Necesitas un baño porque tu herida se te puede infectar al igual que necesitas comer. -le dije tiernamente.
Ella dudó por un momento pero después asintió acon aquella debilidad tan suya. La tomé de su mano que no estaba lastimada y cargandola la ayudé a bajar de aquella vieja casa del arbol. En mi casa había poca ropa de Angie, pero sin duda alguna Anett era mucho más delgada que Angie, así que lo más seguro era que la ropa le quedara floja.
Llegamos hasta mi casa y a diferencia de muchas personas no se sorprendió por los lujos que poseíamos. La guié hasta mi habitación, saqué poca ropa de algunos cajones y la dejé sobre la cama mientras que me daba cuenta como ella miraba fijamente una fotografía.
-¿Quién es él? -preguntó confundida.
-Es mi mejor amigo, Jake -le contesté rapidamente.
Ella siguió contemplando la foto como si estuviera recordando algo.
-Se parece demasiado a mi hermano -susurró y yo la miré confundido, creí que no tenía familia.
-¿Tienes familia? -le pregunté con curiosidad y por uno de sus ojos calló una lagrima.
-Si, o más bien dicho, la tenía -susurró con su voz llena de dolor.
-¿Por qué? ¿Qué pasó? -pregunté tratando de ahogar mi curiosidad.
-Es una historia demasiado larga.
-Hay tiempo de sobra -continué yo.
-Está bien -asintió. La guié hasta un sillón y los dos nos sentamos ahí.

-Yo... yo era una niña muy feliz. Vivía con mi hermano y mis padres que poseían una gran fortuna, eran de los empresarios más poderosos de Los Angeles. Yo pensaba que la felicidad que tenía nada ni nadie me la podía arrebatar pero me equivoqué, me la arrebatarón de la forma más cruel. Tenia doce años cuando todos ocurrió, mi hermano tenía dieciseis. Yo sabía que mi papá tenía problemas pero no me imaginaba la magnitud de ellos. Todo pasó ese día, yo estaba con mi hermano en mi habitación viendo unos videos cuando de pronto se escuchó un balazo y después de eso un grito ahogado, él me dijo que me escondiera y que no saliera hasta que tuviera el presentimiento de que todo hubiera acabado y después de eso tenía que escapar, pues esas personas no iban a descansar hasta  acabar con la familia entera. Él salió de mi habitación y a pesar de que yo le rogué que no lo hiciera se fue, en cuanto cerró la puerta se escuchó un balazo más. Yo estaba muy asustada, tenía demasiado miedo y como mi hermano me lo había pedido me escondí y esperé hasta que todo cesó, hasta que los gritos acabarón, hasta que los balazos se agotaron y hasta que el rugir del motor de un coche desaparecía, esperé veinticinco minutos después de eso.
Salí y los cuerpos de mi madre y mi padre se encontraban tirados en el piso ensangrentados, mi hermano no se encontraba por ningún rincón de la casa así que supuse que lo habían raptado. Subí a mi habitación y tomé algunas cosas, poca ropa, un poco de dinero, después regresé a donde estaban los cuerpos de mis padres. Me acerqué a mi madre y con delicadeza quité la cadenita con la medalla que yacía en su cuello, quería tener algo de ellos. Huí, salí corriendo de la que fue mi casa y a la que después de ese día no he regresado, desde hace cinco años estoy vagando por las calles tratando de encontrarme una explicación de por qué sucedió todo eso. He tratado de regresar a la que fue mi casa pero no puedo, la desesperación y el tormento me ganan.

La abracé instintivamente. Ella me abrazó fuertemente y después de unos instantes le susurré al oido:

-Anda, ve y bañate. Estaré abajo -dije entregandole la ropa que había sacado.

Salí de mi habitación y fui hasta la planta baja donde se encontraba Jake viendo la tele, él era mi mejor amigo, no tenía familia, vivía solo en su casa.
-Hola Jake -lo saludé- no me di cuenta cuando llegaste -admití con una risa.
-No hay problema Joe -negó él palmeando el sillón para que me sentara.
Platicamos durante un rato, le platiqé un poco lo de Anett omitiendo demasiados detalles. Después de algunos minutos escuché a aquella voz melodiosa que desde el primer momento que la escuché me encantó.
-Joseph -me llamó.
-Mande -dije parandome y volteando a verla; se veía hermosa aunque la ropa le quedaba extremadamente floja, era sumamente hermosa, su cabello castaño claro le llegaba un poco antes del fin de su espalda y entre su piel blanca como la nieve aquellos ojos azules resaltaban asombrosamente pero sin duda también realtaba aún más su belleza. Su voz me volvió a sacar de mi trance emocionar al esuchar que decía mi nombre que se escuchaba hermoso saliendo de sus labios.
-Joseph.
-Perdón -me disculpé y ella me miró confundida- Anett te presento a Jake, Jake ella es Anett.

 

Continuara.

 

Ahí tienen el segundo qapitulo (;  Gracias a las shiqas qe leieron la nobe.

 

Donde menos lo pensé.

Capitulo OO1

 

Acabo de sufrir la peor traición que alguien me haya hecho en la vida, pero estoy totalmente seguro que podré salir adelante. El engaño de Angie no será un pretexto para caer en la depresión porque simple y sencillamente ella no se merece todo el amor que yo depositaba en ella día con día, segundo tras segundo. Ni mucho menos la traición del que se decía ser mi mejor amigo. Fue demasiado doloroso ver como él la tocaba y ella no hacía nada por impedirlo, ver como ella lo jalaba de su cuello y lo besaba con demasiada desesperación. Pero después de todo fue mejor haberme dado cuenta ahora, porque creo que hubiera sido fatal haberme dado cuenta en otras circunstancias, cuando mi amor por ella fuera más fuerte que mi propia vida.
Me encontraba conduciendo por las largas y oscuras calles de Los Angeles, iba centrado en mis pensamientos. De pronto la sombra de una persona se atravesó por la calle, frené rapidamente la camioneta, mientras que aquella persona miraba con miedo y aterrada la camioneta. Me bajé velozmente y caminé casi trotando hacia aquella persona. Llegué hasta ella y pude ver mejor aquella persona, que era una mujer, su cabello enmarañado cubría gran parte de su rostro que se encontraba sucio, traía una ropa desgastada y muy sucia con los pies descalzos. Ella me miraba con miedo.
-¿Te hice daño? -le pregunté asustado. Ella simplemente negó con la cabeza. Parecía atormentada-. ¿Cuál es tu nombre? -traté de saber mientras trataba de mirarle a los ojos, pero ella tenía su mirada baja.
-A... Anett -contestó en un pequeño susurro. Me impresionó la dulzura de su voz.
-Mi nombre es Joseph -me presenté tratando de poder entablar una conversación con aquella chica, pero creo que había sido un error. En cuanto Anett escuchó mi nombre se puso como loca, gritaba cosas inentendibles. La tomé de sus brazos tratando de tranquilizarla y una de sus lagrimas calló en mi brazo izquierdo. La chica estaba llorando-. Tranquila, tranquila. ¿Qué hice? -le pregunté un poco espantado.
-Sueltame -pidió con aquella voz que ahora mostraba tristeza. No sabía que hacer. Sentía la necesidad de proteger a esa chica. Darle un poco de ropa.
-¿Dónde vives? -le pregunté sin soltarla. Ella dudó un poco en contestar y con una habilidad tremenda se soltó de mis brazos y salió corriendo por un lado contrario de por donde había salido.
Subí de nuevo a mi camioneta y fui hasta mi casa. Donde se encontraban mamá y papá en uno de los sillones platicando.
-Buenas noches -saludé y mis padres me contestarón igual.
-¿Hijo sucede algo? -preguntó mi madre.
-No. -subí las escaleras directo a mi habitación pero pude sentir la presencia de mi madre tras mi. Entré a mi habitación y mi mamá después de mi.
-Yo sé que sucede algo. Ya sabes que puedes confiar en mi. -dijo mi madre sentandose en la punta de mi cama mientras que yo ya estaba en el centro.
-Nada. Solamente que estuve a punto de atropellar a una chica. -pude ver la cara de espanto que ponía mi madre-. Pero no te preocupes, frené a tiempo, bajé de mi camioneta para ver si le había ocurrido algo y la chica lucía despeinada, con el cabello enmarañado que le cubría gran parte de su cara, traía ropa sucia y desgastada con los pies descalzos, a parte de que estaba sucia del cuerpo y de la cara. Le pregunté su nombre y en cuanto escuchó el mío se soltó como loca. Por su actitud pude notar que estaba aterrada y atormentada.
-Pobre.. -susurró la voz de mi madre.
-Por un momento quize traerla aquí, por lo menos ah que tomara una ducha y que comiera un poco -le dijé a mi madre.
-Lo hubieras hecho -asintió.
-Lo iba a hacer, pero la chica salió corriendo.
-Si la vuelves a ver traila hijo -pidió mi madre.
-Si la vuelvo a ver -susurre seguido de un suspiro.
Pasó la noche y con ella el día llegó. Me levanté demasiado temprano, tomé una ducha y salí en mi Jeep. Me detuve en una de las calles de Los Angeles, me bajé del coche dispuesto a caminar un poco y despejar mi mente; realmente no tenía un rumbo fijo. Seguí caminando hasta llegar aun viejo parque abandonado en el que los columpios y resbaladillas entre otros juegos se encontraban oxidados. Me senté en una de las bancas que se encontraban ahí, talvez un poco de tranquilidad me ayudarían a aclarar mis ideas, este lugar era demasiado tranquilo, solo se escuchaba el susurra del viento y el motor de los pocos carros que pasaban.
El crujir de la madera y un quejido de dolor interrumpierón repentinamente mis profundos pensamientos. Me levanté rapidamente de la banca y miré a todos lados y de nuevo se escuchó el quejido de dolor, seguí el sonido y al parecer provenía de la vieja casa de arbol que se encontraba en medio del parque. Caminé sigilosamente hasta allá y los quejidos se hacían más notables.
Subí por las desgastadas escaleras de madera hasta llegar arriba y me encontré a quien menos imaginé hacerlo..

 

Continuará.

 

Ahí está el primer capitulo de "Donde menos lo pensé". Espero & les guste.

Welcome;

Hellooww;

qomo beran soi nueba en esto. Mi nombre es Eriqka. He hesho este blog qon el simple proposito de postear una historia que aseguro y les gustará. Me encanta toda esa onda de las historias así como leerlas y hay muchas historias de blogs que leo y me gustaría que ustedes empiecen a leer la mía.

Bye;

Bienvenido a metroBlog!

Esta es la primera entrada de tu metroBlog. Puedes modificarla y escribir tu contenido, o simplemente borrarla.

Opinión sobre la historia

¿Te gusta la historia?

Custom Reply

Archivo del blog

September 2009
Su Mo Tu We Th Fr Sa
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930   
       

JosephJonas

JosephJonas

JesseMcCartney

JesseMcCartney

RobertPattinson

RobertPattinson